Otzolotepec, EDOMEX.- El corazón del municipio late con fuerza y tradición. Entre aromas dulces, música ancestral y danzas llenas de historia, Otzolotepec celebra la XI edición del Festival OCELOTL y la 5ª Feria del Helado y el Chumiate, dos celebraciones que reafirman el orgullo, la identidad y la riqueza cultural de su gente.
Bajo el símbolo del ocelotl, el jaguar guerrero que representa fuerza y memoria, este festival cumple once años como un espacio vivo donde convergen las expresiones más profundas de la cultura local. Durante siete días, la cabecera municipal se transformará en un escenario vibrante con la participación de grupos de danza folklórica, música tradicional y diversas manifestaciones artísticas que evocan el legado de generaciones.
A la par, la Feria del Helado deleitará a visitantes y familias con una explosión de sabores que combinan tradición e innovación. Desde los clásicos como limón, anís, fresa y mango, hasta propuestas locales como zapote, aguacate y tequila, sin dejar de lado opciones atrevidas y exóticas como danonino, cannabis y tamarindo con chapulines, que reflejan la creatividad de los productores artesanales.
El recorrido no estaría completo sin el tradicional chumiate, una bebida emblemática preparada con infusión de nanche, aguardiente de caña y una mezcla de hierbas medicinales como tabaquillo, prodigiosa, té de limón y yerbabuena. Más que una bebida, el chumiate es un símbolo de herencia y conocimiento ancestral.
El festival también contará con un corredor artesanal donde manos locales exhiben y venden productos únicos, así como presentaciones de danzantes, música regional y actividades para toda la familia, consolidándose como un punto de encuentro que impulsa la economía y fortalece el tejido social.
En este marco, la presidenta municipal, Sinaí Lugo, destacó el valor cultural y comunitario de esta celebración, «hoy Otzolotepec abre sus brazos para celebrar once años de historia, danza y orgullo. El Festival Ocelotl nació para recordar que somos un pueblo con memoria, con fuerza y con un jaguar en el corazón que nos impulsa a no olvidar de dónde venimos».
Esta edición la dedicamos a las niñas, niños y jóvenes de nuestras comunidades. Quiero que cada habitante del municipio vea que con cada son, cada huipil, cada paso de danza les enseñe que su identidad no es pasado, es presente y es futuro, agregó.
Asimismo, la presidenta municipal agradeció a los grupos artísticos, a las maestras y maestros de danza, a las familias que bordaron, ensayaron y creyeron en este proyecto. sin olvidar a las direcciones de Cultura, Educación, Seguridad Pública y Servicios Públicos, porque hacer comunidad es tarea de todas y todos.
«El helado artesanal y el chumiate son herencia de nuestras abuelas y abuelos; cuidarlos es cuidar nuestra historia», puntualizó.
Así, entre colores, sabores y tradiciones, Otzolotepec abre sus puertas a propios y visitantes para celebrar la vida, la cultura y el orgullo de sus raíces en una fiesta que honra el pasado y enriquece el presente.



