Toluca, EDOMEX.- Le hacen justicia a San Felipe Tlalmimilolpan. Con el inicio de la construcción del Colector de Aguas Residuales Las Jaras-Barranca Grande, comienza una obra que busca poner fin a los problemas de inundaciones, deslaves y riesgos que durante años han afectado a habitantes de esta zona, particularmente en temporada de lluvias. El proyecto beneficiará a más de 71 mil personas y representa una inversión coordinada entre los tres niveles de gobierno.
El presidente municipal de Toluca, Ricardo Moreno, dio el banderazo de arranque a los trabajos, acompañado por el secretario de Desarrollo Urbano e Infraestructura del Estado de México, Carlos Maza Lara, y el director local de la CONAGUA, Omar Mariel Tripp. La obra permitirá mejorar la conducción de aguas residuales y pluviales, además de generar un nuevo eje de movilidad que conectará de manera más segura a San Felipe Tlalmimilolpan, Capultitlán, San Juan Tilapa y Tlacotepec con Metepec.
Uno de los principales beneficios para los vecinos será atender una problemática que por años generó preocupación: la llamada zanja y sus condiciones de riesgo e inseguridad, especialmente durante las lluvias, cuando el cauce podía provocar encharcamientos, deslaves e inundaciones. Con esta intervención hidráulica se busca transformar ese entorno y brindar mayor seguridad y tranquilidad a las familias.
El proyecto contempla además la construcción de una vialidad de cuatro carriles, dos por sentido, sobre el Boulevard Sor Juana Inés de la Cruz hasta la carretera Metepec-Tenango, fortaleciendo la conexión entre el sur de Toluca y Metepec. La primera etapa contempla 600 metros lineales, desde el Panteón Municipal de Capultitlán hasta la calle Heriberto Enríquez.
La obra también incorpora tecnología de última generación, pues por primera vez en Toluca se utilizará tubería de PVC armado y reforzado con acero, misma que será fabricada en el sitio para facilitar su instalación y reducir costos. Para San Felipe Tlalmimilolpan, el inicio de estos trabajos representa más que una obra de infraestructura: es la oportunidad de recuperar un espacio que durante años representó riesgos y avanzar hacia una zona más segura, conectada y preparada para enfrentar las lluvias.


