*Estudiantes, trabajadores administrativos, académicos, ex rectores y representantes empresariales plantearon ante el Congreso mexiquense sus propuestas para transformar la UAEMéx, con énfasis en democracia universitaria, presupuesto, ética pública, actualización académica y mejores oportunidades para los egresados.
Toluca, EDOMEX.— La reforma a la Ley de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) abrió un amplio debate en el Congreso mexiquense, donde estudiantes, personal administrativo, académicos, un ex rector, representantes sindicales, empresarios y otros sectores universitarios coincidieron en que el nuevo marco jurídico debe construirse a partir de las necesidades reales de la institución y no limitarse a modificar normas.
Convocados por la diputada Ruth Salinas, los participantes acudieron al Parlamento “Retos de la Educación en el Estado de México: Reforma Universitaria”, considerado un espacio de diálogo plural para analizar el futuro de la máxima casa de estudios mexiquense.
Durante la jornada, estudiantes reconocieron los avances y logros alcanzados por la UAEMéx, pero también plantearon la necesidad de profundizar los cambios. Entre las principales demandas destacaron la gratuidad, el voto universal, la democratización de los órganos de gobierno y una mayor participación de la comunidad universitaria en las decisiones de la institución.
El personal administrativo puso sobre la mesa otra de las principales preocupaciones: los recursos económicos. Señalaron que el presupuesto destinado a la Universidad resulta insuficiente frente a las necesidades que enfrenta la institución, por lo que consideraron indispensable revisar sus condiciones financieras para garantizar mejores servicios, infraestructura y condiciones laborales.
Uno de los planteamientos más contundentes fue realizado por Victorino Barrios, quien sostuvo que quienes desempeñan funciones públicas y tienen bajo su responsabilidad el manejo de recursos deben contar con una sólida formación en materia de ética. En el caso de los trabajadores y funcionarios que participan en la conducción de la Universidad, propuso que cursen programas educativos sobre ética pública, como ocurre en otros países, al considerar que la falta de principios y controles favorece conductas como la corrupción y otros delitos relacionados con el ejercicio de recursos públicos.
Desde el sector empresarial también se llamó a revisar el rumbo académico de la institución. Los representantes de este sector señalaron que es necesario actualizar los programas educativos para que respondan a las transformaciones de las fuentes laborales y a las nuevas exigencias del mercado, de manera que los egresados cuenten con mayores oportunidades de incorporación al ámbito profesional.
La discusión también reunió a ex rectores, ex directores, ex candidatas a la Rectoría, académicos, especialistas electorales, representantes sindicales, estudiantes y autoridades, en un encuentro donde quedaron expuestas distintas visiones sobre la Universidad que se busca construir.
La coincidencia central fue que el proyecto de nueva Ley no puede darse por concluido mientras continúen pendientes las voces de quienes integran la comunidad universitaria. El futuro de la UAEMéx, señalaron, no debe responder a los intereses de un solo grupo, sino a una visión amplia que contemple a estudiantes, trabajadores, académicos, autoridades y sectores vinculados con la institución.
Al cierre del Parlamento, la diputada Ruth Salinas se comprometió a llevar al Congreso las inquietudes, propuestas e iniciativas expresadas durante el encuentro, con el propósito de que sean consideradas en el proceso legislativo.


