EDOMEX.- La humanidad ya agotó los recursos naturales que el planeta puede regenerar en un año, una realidad que obliga a replantear los hábitos de consumo y fortalecer las acciones de sostenibilidad. En el marco del Día de la Sobrecapacidad de la Tierra, la investigadora de la Facultad de Planeación Urbana y Regional de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Ruth Moreno Barajas, advirtió que el actual modelo de producción y consumo mantiene a los ecosistemas bajo una presión sin precedentes.
La especialista explicó que esta fecha se determina con base en la huella ecológica, indicador que mide la cantidad de recursos necesarios para satisfacer las necesidades de alimentación, vivienda, transporte, energía y consumo de la población. Actualmente, señaló, la demanda supera la capacidad de regeneración del planeta, generando un déficit ecológico que impacta directamente en el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la disponibilidad de agua.
Moreno Barajas destacó que factores como la deforestación, el cambio de uso de suelo, los sistemas intensivos de producción y el transporte de mercancías a grandes distancias aceleran el deterioro ambiental al incrementar las emisiones de gases de efecto invernadero y reducir la capacidad de los ecosistemas para absorber carbono.
Sin embargo, enfatizó que las acciones individuales también pueden marcar la diferencia. Consumir productos locales, reducir residuos, reciclar, hacer un uso eficiente del agua, prolongar la vida útil de los productos y elegir medios de transporte más sostenibles son medidas que ayudan a disminuir la presión sobre los recursos naturales.
La académica subrayó que las universidades tienen un papel fundamental en la construcción de una sociedad más consciente y responsable con el medio ambiente. En ese sentido, resaltó que la UAEMéx impulsa estrategias de sostenibilidad a través de la docencia, la investigación y programas enfocados en la eficiencia energética, el manejo integral de residuos y el reciclaje de desechos electrónicos, con el propósito de formar estudiantes que se conviertan en agentes de cambio dentro y fuera de las aulas.
Finalmente, hizo un llamado a fortalecer las políticas públicas orientadas a la conservación de áreas naturales, la gestión sustentable del agua, la movilidad urbana y la educación ambiental, al considerar que cada decisión cotidiana puede contribuir a preservar el equilibrio del planeta para las futuras generaciones.



