Ruggiero Olivera; toda una vida dedicada a proteger a otros desde la UAEMéx

Toluca, EDOMEX.- Hay trayectorias profesionales que se cuentan con cargos, años de servicio o reconocimientos; otras se miden en vidas protegidas, enseñanzas compartidas y generaciones marcadas por el ejemplo. La historia de Ruggiero Olivera Guadarrama pertenece a estas últimas.Psicólogo, rescatista y universitario por convicción, Ruggiero ha dedicado más de tres décadas a construir una cultura de prevención dentro de la Universidad Autónoma del Estado de México, convirtiendo la protección civil en una misión de vida y en una herramienta para cuidar a los demás.

Su vocación nació desde la infancia, en un entorno donde el servicio era parte cotidiana de la familia. Sin embargo, fue el sismo de 1985 en Ciudad de México el episodio que transformó esa sensibilidad en compromiso. Aún estudiante, participó en labores de rescate; la emergencia dejó una huella profunda y definió el camino que seguiría durante toda su vida.

Aunque inicialmente buscó ser médico, encontró en la psicología otra forma de acompañar y proteger. Como egresado de la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEMéx entendió que prevenir riesgos también implica atender el bienestar humano, la salud mental y las condiciones laborales.

Desde 1992, su nombre quedó ligado al crecimiento institucional de la protección civil universitaria. Fue parte del impulso para consolidar estructuras formales dentro de la Autónoma mexiquense: capacitación de brigadistas, protocolos de emergencia, unidades internas, atención prehospitalaria y ambulancias universitarias.

Orgullosamente soy UAEMéx”, afirma con la certeza de quien hizo de la universidad más que un espacio laboral: una identidad. Para él, portar el verde y oro significa pertenencia, responsabilidad y servicio.

A lo largo de su trayectoria enfrentó emergencias, accidentes y momentos críticos como los sismos de 2017, donde la capacidad de respuesta universitaria puso a prueba años de preparación. Pero lejos de los reconocimientos institucionales, asegura que su mayor satisfacción está en quienes aprendieron a prevenir, reaccionar o incluso encontraron una vocación inspirados por su trabajo.

Hoy, cerca de la jubilación, Ruggiero mira atrás y reconoce que su legado más importante no está en edificios, protocolos o equipos, sino en haber sembrado una cultura preventiva dentro de la comunidad universitaria.

Porque detrás de cada simulacro, capacitación o respuesta de emergencia, también existen personas que eligieron dedicar su vida al cuidado de otros. Y en la UAEMéx, esa historia lleva el nombre de Ruggiero Olivera Guadarrama, un universitario que convirtió la prevención en una forma de servir y dejar huella.

Author: Entidad MX