Toluca, EDOMEX.- La Universidad Autónoma del Estado de México reafirma su vocación humanista al consolidar “Abril, Mes de la Lectura” como un espacio clave para la reflexión, el análisis crítico y la transformación social, mediante actividades académicas que colocan a los libros y las ideas en el centro de la vida universitaria.
Durante la conferencia magistral “El pensamiento latinoamericano, su tradición ante tiempos de agresión imperialista”, el académico José Guadalupe Gandarilla Salgado convocó a repensar el papel de América Latina frente a los cambios del orden global, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y el reacomodo de las potencias internacionales.
Ante la comunidad universitaria reunida en la Sala “Benito Juárez” del Edificio de Rectoría, la rectora Martha Patricia Zarza Delgado respaldó el impulso de este programa que, desde hace casi tres décadas, promueve la lectura como una herramienta esencial para la formación integral y el desarrollo de una conciencia crítica.
En este marco, la secretaria de Identidad y Cultura, Cynthia Ortega Salgado, subrayó que leer implica mucho más que adquirir conocimiento: es un acto que fortalece la ciudadanía, amplía la sensibilidad social y permite comprender la realidad para transformarla. Destacó que esta edición rinde homenaje al pedagogo brasileño Paulo Freire, cuya visión posiciona la lectura como un ejercicio activo, crítico y liberador.
El programa, impulsado de manera conjunta con áreas académicas y científicas de la institución, se mantiene como uno de los pilares culturales de la universidad, alineado con principios como la equidad en el acceso al conocimiento, la innovación educativa y la responsabilidad social.
Por su parte, el director de Entornos Académicos y Conocimiento, Celso Rodrigo Rivera Rojo, enfatizó que “Abril, Mes de la Lectura” trasciende como un espacio vivo de encuentro colectivo, donde convergen ideas, experiencias y expresiones que enriquecen tanto la vida intelectual como la dimensión emocional de la comunidad.
En su intervención, Gandarilla Salgado advirtió que el debilitamiento de la hegemonía estadounidense y el ascenso de nuevas potencias obligan a replantear las dinámicas globales, lo que abre la puerta a construir un pensamiento latinoamericano con fundamento ético, capaz de incidir en diversas disciplinas y de reivindicar la dignidad humana frente a cualquier forma de dominación.



