Otzolotepec, EDOMEX.- En Otzolotepec, las Fiestas Patrias son mucho más que una celebración: representan una tradición que se mantiene viva y que, año con año, reúne a las familias del municipio. Aunque no existe un estudio que precise desde cuándo se realizan estos festejos, su origen se vincula con las primeras décadas del siglo XIX, en una costumbre que ha perdurado a través de generaciones y que hoy forma parte de la identidad de los otzolotepenses.
Este 2026, la celebración volvió a llenar de fervor las comunidades. La noche del 15 de septiembre, la alcaldesa Sinaí Lugo Vargas acompañó a autoridades auxiliares en los tradicionales Gritos de Independencia en distintas localidades, para posteriormente encabezar la ceremonia en la cabecera municipal. Ante una multitud, desde el balcón central del Palacio Municipal lanzó las arengas patrias, que fueron respondidas con entusiasmo por los asistentes, quienes después continuaron con el festejo.
El 16 de septiembre, el tradicional desfile reunió a contingentes escolares, trabajadores municipales, charros y gente de a caballo, en un recorrido encabezado por la autoridad municipal. Después llegó una de las actividades más esperadas: las carreras de cintas a caballo en el lienzo charro de la Unidad Deportiva y Cultural Las Peñas, donde jinetes solteros compitieron a todo galope por arrancar los listones y obtener los premios otorgados por las madrinas. La jornada también incluyó jineteo de toros, suelta de vaquillas, rifas y un ambiente familiar que caracteriza esta celebración.
Los festejos continuaron el 18 de septiembre con carreras atléticas, ciclistas, bicitaxis, botargas y triciclos, actividades que congregaron a deportistas locales y aficionados. Finalmente, la tradición marca el cierre con el llamado paseo, un día de campo que a lo largo de los años ha tenido distintas sedes, desde Solanos y el Puente Grande hasta Las Peñas, donde la convivencia, la charreada y el encuentro entre familias ponen punto final a unas fiestas que, en Otzolotepec, siguen creciendo sin perder su esencia

