Toluca, EDOMEX.- La diputada Ruth Salinas Reyes, integrante de la Bancada Naranja, expresó su rechazo al dictamen en materia de transparencia, acceso a la información y protección de datos personales, al considerar que trasladar estas funciones a las contralorías, sin garantizar autonomía, personal capacitado y recursos suficientes, representa un riesgo para el derecho ciudadano a la información.
Desde la tribuna del Congreso del Estado de México, la legisladora cuestionó que el nuevo esquema pueda convertirse en una solución efectiva contra la corrupción y la opacidad, al señalar que las propias contralorías enfrentan actualmente limitaciones de presupuesto y capacidad operativa.
Salinas Reyes advirtió que la vigilancia institucional no puede depender únicamente de la voluntad de quienes encabezan las dependencias, particularmente cuando persisten casos que evidencian posibles prácticas de corrupción dentro de las estructuras gubernamentales.
Como ejemplo, mencionó investigaciones relacionadas con la presunta venta de plazas docentes, que habría generado un daño patrimonial superior a los 100 millones de pesos; la detención de un coordinador general de gobierno señalado por presuntos delitos de secuestro y delincuencia organizada, así como los casos de dos directores de la Secretaría del Medio Ambiente vinculados a proceso por su presunta participación en una red de extorsión a verificentros y gasolineras.
La diputada sostuvo que estos casos muestran que la corrupción continúa siendo un problema vigente y cuestionó que las funciones para resolver recursos y garantizar el acceso a la información queden en oficinas que dependen presupuestalmente de las mismas estructuras gubernamentales sujetas a vigilancia.
Otro de los señalamientos de la legisladora fue la falta de requisitos de idoneidad para quien encabece el nuevo organismo encargado de las funciones de transparencia. A su juicio, esta ausencia de candados podría abrir la puerta a designaciones basadas en relaciones personales y no en experiencia o capacidad.
Ruth Salinas afirmó que un sistema de transparencia requiere autonomía, imparcialidad, presupuesto suficiente y mecanismos de contrapeso que permitan proteger efectivamente el derecho de la ciudadanía a conocer el manejo de los recursos públicos.
Finalmente, aseguró que la Bancada Naranja mantendrá una postura de vigilancia para evitar que el nuevo modelo termine debilitando los controles institucionales y permita que intereses políticos interfieran en la rendición de cuentas.


