* Las diputadas Martha Camacho, presidenta de la Diputación Permanente de la LXII Legislatura mexiquense, y Sara Ramírez, coincidieron en la necesidad de seguir legislando para combatir la violencia contras las mujeres y fortalecer los valores, la empatía y el apoyo entre hombres y mujeres desde el entorno familiar y social.
* Lo anterior en la presentación del poemario ‘Parir la memoria encarnada’, en el que la autora Ixchel Yglesias González Báez aborda el feminicidio de su hermana.
* La escritora refirió que la obra busca ser un “contra archivo burocrático” que se resiste al olvido y al silencio impuesto.
Toluca, EDOMEX.- En la presentación del poemario ‘Parir la memoria encarnada’, en el que la autora Ixchel Yglesias González Báez aborda el feminicidio de su hermana, las diputadas Martha Azucena Camacho Reynoso (morena), presidenta de la Diputación Permanente de la LXII Legislatura mexiquense, y Sara Alicia Ramírez de la O (PT), coincidieron en la necesidad de seguir legislando para combatir la violencia contra las mujeres y fortalecer los valores, la empatía y el apoyo de toda la sociedad desde el entorno familiar y social.
Durante el evento, impulsado por la diputada Sara Ramírez como un espacio de diálogo, reflexión y expresión para las mujeres, la legisladora Martha Camacho destacó que la construcción de una mejor sociedad exige escuchar, acompañar y actuar en favor del bienestar común. Asimismo, subrayó la importancia de fomentar la denuncia, la participación ciudadana y el trabajo colectivo como herramientas fundamentales para prevenir y enfrentar las distintas formas de violencia.
En la Biblioteca del Poder Legislativo ‘Dr. José María Luis Mora’, ante las diputadas Sandra Patricia Santos Rodríguez (morena), Sofía Martínez Molina (PT) y Maricela Beltrán Sánchez (MC), reconoció que el poemario es una obra que aborda la memoria como una experiencia vivida, reflexiona sobre la dignidad humana y la responsabilidad colectiva frente a los hechos que marcan a la sociedad, permite reflexionar sobre una problemática que afecta a muchas mujeres y visibiliza situaciones en las que aún no existe justicia.
Ante la presencia del diputado federal Reginaldo Sandoval Flores; personas servidoras públicas; especialistas en violencia de género; académicas, así como integrantes de asociaciones empresariales y colectivos feministas, la legisladora Sara Alicia Ramírez destacó que el arte y la cultura, como ocurre con este poemario, son herramientas fundamentales para impulsar la transformación social. En ese sentido, señaló que la LXII Legislatura mexiquense también contribuye a ‘dejar atrás las viejas prácticas patriarcales de sometimiento y violencia’.
Añadió que la obra no surgió de la imaginación ni de un acto de inspiración, sino de un hecho delictivo que refleja una realidad que afecta a numerosas mujeres. Por ello, enfatizó que, frente a la pérdida irreparable de las víctimas de violencia, no debe haber espacio para el olvido ni la resignación, sino para la memoria, la justicia y la acción colectiva.
En su participación, Ixchel González explicó que, en su poemario, en el que plasmó su dolor tras el feminicidio de su hermana Paola (ocurrido el 29 de noviembre de 2019), encontró la manera de expresar su sentir con la poesía mediante las palabras que un lenguaje cotidiano no le permitía hacerlo.
Aseguró que la obra busca ser un “contra archivo burocrático” que se resiste al olvido y al silencio impuesto, así como “un instrumento de denuncia e identificación que no busca la lástima, sino la indignación, la rabia y la comprensión” y que, al presentarlo, visibiliza temas que ha trabajado desde el duelo y la capacidad de resiliencia que surge de lo más profundo del ser.
Angélica Rivadeneyra Villarreal, especialista en derechos de las mujeres y violencia de género, indicó que la poesía permite nombrar y sanar el dolor, al transformar heridas abiertas en cicatrices y convertirse en una forma de curación colectiva.
Mientras que Azucena Díaz Sánchez, catedrática de la Universidad Autónoma del Estado de México, resaltó la valentía de la autora para narrar una realidad que forma parte de las estadísticas de la violencia contra las mujeres, las cuales, afirmó, representan lugares, experiencias y personas que ya no están, que han dejado un vacío en sus familias y cuya ausencia se repite cotidianamente



