Chimalhuacán, EDOMEX.- Por primera ocasión, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) inauguró el programa “Abril, Mes de la Lectura” en un espacio académico regional, al elegir como sede la Unidad Académica Profesional Chimalhuacán, donde se dio inicio a una jornada cultural que contempla más de 400 actividades en 52 sedes universitarias.
Durante la apertura, la rectora Martha Patricia Zarza Delgado subrayó que este esfuerzo forma parte de una estrategia institucional que busca fortalecer la cercanía con la sociedad mexiquense, al tiempo que impulsa una universidad más incluyente, con sentido social y presencia en todas las regiones del estado.
Acompañada por Cynthia Ortega Salgado, secretaria de Identidad y Cultura, y la presidenta municipal Xóchitl Flores Jiménez, la rectora destacó que la actual administración universitaria tiene como uno de sus ejes prioritarios la consolidación de la agenda cultural más amplia en la historia de la institución.
En esta edición 2026, el programa rinde homenaje al pedagogo brasileño Paulo Freire, reconocido por su influencia en los procesos educativos críticos en América Latina. En este sentido, Zarza Delgado invitó a la comunidad universitaria a sumarse a las actividades diseñadas para fomentar la lectura, el pensamiento crítico y el acceso a la cultura.
“Se trata de construir una universidad renovada, con participación activa de su comunidad, que recupere su vocación social y fortalezca su presencia en el entorno”, expresó.
Por su parte, la encargada de la Unidad Académica Profesional Chimalhuacán, Perla Jessica García Manzano, destacó que esta iniciativa permite generar espacios de diálogo y reflexión en torno a la lectura como herramienta de transformación social, además de promover una formación integral con enfoque humanista.
Como parte de la inauguración se realizó el conversatorio “Bibliodiversas”, en el que participaron las editoras Nora de la Cruz, Zel Cabrera y Andrea Muriel, quienes compartieron experiencias sobre los desafíos del ámbito editorial independiente y coincidieron en la relevancia de reconocer el valor cultural de la producción literaria.



