EDOMEX.- Las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales, y de Salud, de la LXII Legislatura del Estado de México aprobaron la expedición de una nueva Ley de Salud estatal, un ordenamiento que busca transformar de fondo la atención médica en la entidad y garantizar este derecho a toda la población.
El dictamen —impulsado por distintas fuerzas políticas y por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez— integra 15 iniciativas y sustituye el esquema anterior contenido en el Código Administrativo. Con ello, se establece un marco jurídico integral que regula los servicios de salud en los sectores público, social y privado, además de fortalecer la coordinación entre instituciones.
Entre los principales alcances, la nueva legislación prioriza la prevención de enfermedades, mejora la calidad de la atención médica y refuerza el control epidemiológico. Asimismo, contempla acciones específicas en temas sensibles como VIH, infecciones de transmisión sexual, tuberculosis, emergencias obstétricas, salud materno-infantil y la interrupción del embarazo, este último punto avalado por mayoría tras un intenso debate legislativo.
La norma también marca un precedente al reconocer un catálogo amplio de derechos para pacientes y personas usuarias, como el acceso a servicios dignos, confidencialidad, consentimiento informado, atención de urgencias y suministro de medicamentos. Además, identifica como grupos prioritarios a sectores históricamente vulnerables, incluyendo personas adultas mayores, niñas, niños, mujeres, población indígena, migrantes y comunidad LGBTTTIQ+.
Otro de los ejes centrales es la creación del Sistema Estatal de Salud, concebido como la instancia rectora para articular políticas públicas, mejorar la cobertura y garantizar servicios en todas las etapas: preventiva, curativa, rehabilitadora y paliativa.
Legisladores de distintas bancadas coincidieron en que esta ley responde a los retos actuales del sector y representa un avance histórico para el Estado de México. No obstante, también se subrayó que su éxito dependerá de la asignación de recursos suficientes, el combate al desabasto de medicamentos y la correcta implementación en hospitales y centros de salud.
Durante la discusión, se rechazó la propuesta de eliminar el apartado sobre interrupción del embarazo. Al respecto, se argumentó que la ley está alineada con criterios constitucionales y resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en materia de derechos reproductivos.
Finalmente, el nuevo ordenamiento incorpora principios como gratuidad, universalidad, perspectiva de género, justicia social y sostenibilidad, con el objetivo de reducir desigualdades y garantizar que la salud deje de ser una deuda histórica para millones de mexiquenses.



