Tianguistenco, EDOMEX.- El avance del 20 por ciento en la reconstrucción de la carretera Ocoyoacac–Tenango del Valle no llega por casualidad ni por mera planeación gubernamental, llega después de semanas de presión social, principalmente de transportistas y usuarios que, cansados del abandono, decidieron alzar la voz y cerrar la vialidad para ser escuchados.
Durante años, esta importante vía —clave para la movilidad en el Valle de Toluca— fue señalada por su deterioro, afectando diariamente a miles de automovilistas y cerca de 88 mil vehículos que transitan por ella. Sin embargo, no fue sino hasta que las manifestaciones escalaron y se hicieron visibles, que las autoridades estatales comenzaron a acelerar los trabajos.
Hoy, el Gobierno del Estado de México informa que la obra presenta un avance del 20 por ciento, con labores de fresado, reencarpetado y mantenimiento general en casi 40 kilómetros. Se trata de una intervención necesaria que beneficiará a más de 190 mil habitantes de municipios como Ocoyoacac, Tianguistenco y Tenango del Valle.
Pero más allá de los números y la maquinaria desplegada, hay una realidad que la ciudadanía no pasa por alto, varios actores políticos han intentado “colgarse la medalla”. Alcaldes y representantes locales no han dudado en aparecer en recorridos, tomarse fotografías y presumir una obra que, en los hechos, no nació de su gestión, sino de la presión ciudadana.
Y es que la gente ya no es ingenua. Transportistas, vecinos y usuarios saben perfectamente que si hoy hay avances es porque ellos mismos se organizaron, protestaron y bloquearon la carretera para exigir condiciones dignas de movilidad. Sin esas acciones, difícilmente se habría visto una respuesta tan rápida.
Las imágenes de funcionarios posando contrastan con la memoria reciente de quienes estuvieron bajo el sol, deteniendo el tránsito y arriesgando su jornada laboral para exigir soluciones. La diferencia es clara, unos exigieron, otros llegaron después para la foto.
Aunque la obra forma parte del programa “2026, El Año de las Obras en EdoMéx”, la ciudadanía deja un mensaje contundente, las acciones gubernamentales deben responder a necesidades reales y no a presiones mediáticas o políticas. Hoy, la carretera avanza, sí, pero también queda evidencia de que cuando la gente se organiza, logra lo que por años se le negó.


