Toluca, Estado de México.– En medio del debate nacional sobre cambios al sistema político, el presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) en el Congreso mexiquense, Francisco Vázquez Rodríguez, defendió la propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, al asegurar que su objetivo principal es fortalecer la participación ciudadana y dar mayor coherencia a la vida democrática del país.
El legislador rechazó las críticas que señalan que se trata de una reforma con tintes partidistas, y sostuvo que, por el contrario, busca que la ciudadanía tenga un papel más directo en la elección de sus gobernantes. En ese sentido, afirmó que la iniciativa responde a una línea política que privilegia la congruencia y la cercanía con la gente.
Entre los puntos clave del proyecto, explicó, se contempla la reducción del número de senadores, la eliminación de la reelección y medidas para frenar el nepotismo, además de cambios en el esquema de representación proporcional. Destacó que uno de los objetivos centrales es evitar que las listas plurinominales se utilicen como espacios de privilegio, apostando por perfiles con legitimidad y respaldo ciudadano.
Sobre su posible aplicación en el Estado de México, Vázquez Rodríguez indicó que ya existen avances en el análisis local, aunque aclaró que aspectos como la redefinición de distritos electorales deberán evaluarse con base en criterios técnicos, como el padrón electoral y la operatividad de las casillas. También subrayó la importancia de prepararse para la implementación del voto electrónico, al considerarlo un paso inevitable en la modernización democrática.
El coordinador parlamentario dejó claro que no se prevé una reducción en el número de diputaciones locales; sin embargo, insistió en la necesidad de revisar los mecanismos de acceso al Congreso para asegurar que quienes lleguen lo hagan con verdadero compromiso social.
Finalmente, enfatizó que toda reforma debe evolucionar conforme a los tiempos actuales. Señaló que factores como la inteligencia artificial y el impacto de las redes sociales obligan a repensar las instituciones, reiterando que la democracia no es estática, sino un proceso en constante construcción que requiere ajustes permanentes.
