Brillan la cultura, la naturaleza y el corazón mexiquense en el Festival Internacional de las Luciérnagas

EDOMEX.-  Bajo un cielo estrellado y entre destellos mágicos en los bosques, más de 50 mil personas vivieron tres días inolvidables en el Festival Internacional de las Luciérnagas, un encuentro donde la naturaleza, el arte y la identidad mexiquense se fundieron en una experiencia única de cultura viva.

Del 11 al 13 de julio, los municipios de Amecameca, Ixtapaluca, Tlalmanalco y Ecatzingo se convirtieron en el corazón palpitante del turismo ecológico y cultural en el Estado de México. En cada rincón de esta región volcánica, las luciérnagas iluminaron no solo los senderos del bosque, sino también los rostros emocionados de niñas, niños, familias y visitantes que acudieron a celebrar una de las manifestaciones naturales más bellas del país.

Más allá del espectáculo bioluminiscente, el festival ofreció una agenda artística y cultural que abrazó tradiciones locales y expresiones internacionales. La Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México logró integrar una oferta diversa que incluyó danzas tradicionales, gastronomía local, música en lenguas originarias, arte marcial japonés y talleres para todas las edades, mostrando que la cultura también se vive, se respira y se comparte en comunidad.

El cierre fue apoteósico: la Unidad Deportiva de Amecameca vibró con la alegría de miles de asistentes que corearon a Aarón y su Grupo Ilusión y a la cantante Mariana Seoane, quienes dieron al festival un toque de fiesta popular, entre aplausos, nostalgia y emoción.

Con Japón como país invitado y Tlaxcala como estado participante, este festival demostró que el arte no conoce fronteras, y que la identidad se fortalece cuando se comparte. El coro infantil “Voces Yuhmú”, interpretando canciones en lenguas originarias, fue uno de los momentos más conmovedores del evento, un recordatorio del valor de nuestras raíces y del orgullo de ser mexiquenses.

Pero más allá del espectáculo, el festival dejó una profunda huella en la economía local: artesanos, cocineras tradicionales, guías ecoturísticos y emprendedores comunitarios encontraron un escaparate para mostrar su talento, generar ingresos y dar a conocer la riqueza de la Ruta Turística Sor Juana y los Volcanes.

Author: Entidad MX