Flores con alma mexiquense, el regalo perfecto para mamá

EDOMEX.- Cada flor que adorna un hogar este 10 de mayo tiene una historia que empieza mucho antes de llegar al florero. En el sur del Estado de México, entre los valles fértiles de Villa Guerrero, Coatepec Harinas y Tenancingo, florecen los sentimientos que miles de familias mexicanas entregan a sus madres: rosas, crisantemos, gladiolas, claveles, gerberas y lilis, cultivadas con amor, paciencia y tradición. En esta temporada, el 80% de las flores que se regalan en todo el país tienen origen mexiquense, germinadas por manos que conocen el arte de sembrar belleza. Más de 2 mil 300 hectáreas fueron preparadas con esmero para hacer florecer los colores que vestirán los hogares este Día de las Madres.

La rosa, símbolo del amor eterno, brota con fuerza de 485 hectáreas que cada año regalan miles de sonrisas. Los crisantemos y las gladiolas, con sus formas majestuosas, recuerdan la fuerza y elegancia de las madres mexicanas. Cada pétalo, cada tallo, es reflejo del esfuerzo de productores que, a través de generaciones, han hecho de la floricultura su legado y su orgullo.Gracias al compromiso del Gobierno del Estado de México, a través de programas como Por el Rescate del Campo y Transformando el Campo, se apoya a pequeños y medianos productores con insumos, tecnología y recursos que les permiten llevar sus flores a los principales mercados del país, como la Central de Abasto, el Mercado de Jamaica y espacios locales como Xochiquetzal y Floracopio.

Este 10 de mayo, regala más que una flor: regala historia, regala tierra, regala corazón. Porque una flor mexiquense no solo embellece: conecta generaciones y cultiva amor.


Author: Entidad MX